"Una guerra de película" ofrece un regular espectáculo que sin duda, pudo haber sido mejor desarrollado y elaborado, dejándonos desconcertados en una comedia simplona, de rápido consumo. Lo mejor y más interesante, y quizá lo único bueno, es la crítica y burla que hace Stiller de Hollywood; sus estereotipos, su forma de influir en el mundo, y ante todo, su debilidad por el dinero fácil, que nos entrega cada año, cintas de mediocre calidad. También es de agradecer el personaje de Robert Downey Jr, quien sale bien librado, en una correcta interpretación de un actor sometido a un proceso de pigmentación para interpretar un negro. Además tiene apuntes realmente originales (cuando Downey le dice que a Stiller que él es el único que ha interpretado a un auténtico retardado). Lo malo del film, es que a medida que avanza se convierte en una comedia del montón, con abundantes chistes baratos perdiendo originalidad e interés en el espectador. Lástima, pudo haber sido una gran comedia. |