Déjà vu 5, digo, Saw 5, ¿Hasta cuándo? Nadie lo sabe. Una y una otra vez, nos restriegan, descaradamente la misma fórmula: mismo estilo videoclipero tipo Mtv, la misma iluminación, los mismos bruscos movimientos de cámara, los continuos flashbacks, la misma música y la misma estética, siéndo todo acorde a la saga, por lo que los fanáticos no se sentirán traicionados, y en ese sentido David Hackl realiza un buen trabajo; pero sucede que, la saga se ha quedado estancada. Admito que me gusta el gore y todas esas escenas sangrientas, pero ya casi todo se remite a eso y se deja de lado los interesantes giros de la primera, muchos de los cuales en ésta como en las otras, resultan ridículos. Situaciones demasiado forzadas, y al borde de la estupidez (Peter Strahm y su jefe, dos auténticos retardados). Mark Hoffman es todo un profeta: está diez pasos adelante de los detectives. No es una porquería: logra entretener momentáneamente y transmitir la esencia de la saga. Saw 10, allá vamos! |