Anthony Minghella nos trae un apasionante film cubierto con espesas capas de dulce sentimentalismo, de una indiscutible soledad y de una agridulce inteligencia. Minghella nos presenta en dicho film, diversas situaciones de amargura y aparente felicidad, de una nostalgia sublime, donde las emociones juegan un extraño papel como un arma de doble filo. Me agradó mucho ver ésta película que te atrapa con unas marcadas interpretaciones de Jude Law y de Juliette Binoche y con sus siempre inteligentes pero desconcertantes diálogos. El único pero es cuando llega al último cuarto de hora, se desborda la inteligencia y la astucia de todo el recorrido. Sin embargo no puedo negar que es una muy buena película repleta de interesantes situaciones con unos desorientados personajes viviendo una vida aparentemente sin sentido. |