Esta es una de esas películas que dan mucho juego para hacer una crítica completa.
Por el lado positivo, cabe destacar el espectacular vestuario (ganador del Oscar), la brillante dirección artística y la cuidada actuación de Kristen Dunst.
Sin embargo, el argumento (más bien escaso) es muy aburrido y el guión no da mucho de sí. Además, algunas otras interpretaciones son ñoñas y no destacan en el espectáculo que esta particular visión de la realizadora pretende demostrar.
En resumen, se queda corta. |