La serie Sexo en Nueva York debutó en 1998 en la cadena HBO y se mantuvo durante seis ilustres temporadas hasta su final en 2004. Obtuvo 50 nominaciones a Premios Emmy® durante todas las temporadas y ganó siete de ellos, incluyendo el de Mejor Actriz para Sarah Jessica Parker y Cynthia Nixon. La serie también obtuvo dos Premios del Gremio de Actores en la categoría de Mejor Elenco en una serie de comedia y fue nominada a 24 Premios Globo de Oro, de los cuales ganó ocho, incluyendo el de Mejor Serie de Televisión, Musical o Comedia, y premios de actuación para Parker and Kim Cattrall.
Sexo en Nueva York esta basada en una serie de columnas autobiográficas que la autora Candace Bushnell publicó en el periódico The New York Observer. Darren Star, creador y Productor ejecutivo de icónicos shows televisados como "Sensación de vivir" y "Melrose Place," entendió inmediatamente el potencial de las columnas de Bushnell acerca de las políticas sexuales en el entramado social de Nueva York. "Leí esos artículos y pensé: `guau, esta es una gran ventana a Nueva York´", recuerda Star. "Me encantó el personaje de la mujer soltera que escribe acerca de sí misma, al tiempo que explora la ciudad y la naturaleza de las relaciones." Más tarde, Bushnell compiló sus columnas en un libro que se convirtió luego en un éxito de ventas al ser publicado en 1996.
Al comienzo de la serie, Star invitó a participar a Michael Patrick King, que se convertiría en el escritor y productor ejecutivo, y más tarde escribiría y dirigiría el largometraje.
Así describe su creador a los personajes: "Miranda es la sarcástica, siempre algo enfadada. Charlotte es la dulce, algo pija, la más tradicional de todas. Samantha es la más sexy, la que siempre está hambrienta de poder. Y luego, está Carrie: la indefinible. A partir de allí, fueron creciendo todos los personajes. Te imaginas sus estados de humor, dentro y fuera de escena. Y luego con cada temporada de la serie, nos conectábamos más y más, como en una relación, a medida que iban creciendo las chicas y las relaciones entre las actrices y los directores se consolidaban."
En 2004 se emitió el último episodio de Sexo en Nueva York, precedido de una gran cobertura de los medios explicando su importancia como fenómeno cultural. Convertida ya en serie de culto, sus fans habían aumentado considerablemente tras su edición en dvd. Todo el mundo concía ya a este grupo de mujeres independientes, inteligentes, sofisticadas y solteras con una gran debilidad por las sandalias de Manolo Blahnik, las magdalenas de la pastelería Magnolia y los Cosmopolitans más actuales de los más novedosos locales de la Gran Manzana.
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